lunes, 19 de septiembre de 2016

Indígenas precolombinos fueron los pioneros en el uso del índigo para teñir

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Hace al menos 6.000 años los indígenas de la costa norte de Perú empezaron a usar el índigo para teñir textiles, adelantándose a los egipcios por unos 1.500 años, señala un nuevo estudio que ubica el origen de este tinte azul en los Andes.
El índigo, un pigmento que proviene principalmente de las plantas del genero Indigofera, fue el principal tinte usado a lo largo y ancho del planeta para teñir de azul textiles hasta finales del siglo XIX, cuando el químico alemán Adolf von Baeyer desarrolló el sustituto sintético con el que hoy en día se tiñe la ropa de ese color, especialmente los pantalones vaqueros o blue jeans.
Aunque evidencias arqueológicas demuestran que el índigo fue usado por culturas en África, Asia y América durante milenios, hasta ahora se creía que los egipcios de la V Dinastía fueron los primeros en extraer el pigmento de la planta de añil para teñir, hace unos 4.400 años. Sin embargo, fragmentos de textiles hallados en una excavación en el sitio arqueológico de Huaca Prieta muestran que los indígenas precolombinos que vivieron en este lugar hace entre 4.000 y 14.500 años  les tomaron la delantera.
Huaca Prieta fue un asentamiento prehistórico en el valle de Chicama, cerca de la costa del Pacífico, cuyos vestigios consisten en un gran montículo que fue excavado por primera vez en los años 1940. Algunos de los pisos sedimentarios de este montículo han sido datados con carbono, lo que ha permitido a los autores del estudio determinar que los textiles tienen unos 6.000 años de antigüedad.
“Los métodos para teñir con índigo son tan antiguos como la civilización misma. Eso es lo que hemos visto por todo el mundo, y eso es lo que quiero destacar sobre este hallazgo: demuestra que los nativos en las Américas estaban más adelantados que la gente de otras partes del mundo”, dice Jeffrey Splitstoser, un experto en textiles del departamento de antropología de la Universidad de George Washington y uno de los autores principales del estudio.
De hecho, se cree que los indígenas andinos fueron los primeros humanos en cultivar el algodón y hay numerosas evidencias arqueológicas, que datan de 5.000 a 6.000 años atrás, que indican que lo usaban para hacer textiles, bolsas y redes de pesca, señala el estudio.
“A veces pensamos que los indígenas americanos estaban retrasados a nivel de tecnología, o que no eran tan sofisticados, o que estaban rezagados, pero en lo que tiene que ver con textiles eran innovadores. Fueron los primeros para muchas cosas y muchas veces fueron más avanzados que otras culturas también”, añade Splitstoser.
Los textiles analizados en el estudio estaban entre cientos de fragmentos que fueron escavados entre 2007 y 2009 de los suelos de un templo, pero se encontraban en tan mal estado que Splitstoser necesitó varios años para lograr identificar que el pigmento que les daba color era el índigo.
“Estaban increíblemente sucios porque estaban enterrados debajo de este material, lo que hacía muy difícil identificar los colores o los estampados ... Estaba seguro que había colores como el azul y el rojo, pero estaban demasiado sucios por la ceniza y el hollín”, dice.
Entre los textiles, que ahora se encuentran en el Museo Cao en Perú, había fragmentos de telas de mayor tamaño que Splitstoser cree fueron troceadas por motivos religiosos, probablemente para hacer ofrendas. El experto cree que las piezas completas eran probablemente usadas como bolsas para llevar cosas, ya que no hay signos, como costuras o aberturas para el cuello y las extremidades, que indiquen que eran algún tipo de ropa.
Tras llevar algunas muestras a EE.UU., Splitstoser empezó un trabajo de limpieza y análisis que le llevó a pedir ayuda a Jan Wouters, un experto en tintes orgánicos, y otro de los autores del estudio.
“Él tiene acceso a los equipos mas sensibles del mundo. Cuando me escribió de vuelta me dijo: ‘Es índigo y es el más antiguo del mundo.’ Él nunca había analizado algo tan antiguo. Es más antiguo que el índigo Egipto e incluso va más atrás que las referencias al índigo encontradas en algunos textos mesopotámicos”, dice.
Jenny Balfour-Paul, de la Universidad de Exeter en el Reino Unido, y la autora de Indigo, un libro sobre este tinte milenario, dijo a Scientific American que es increíble que los autores del estudio hayan podido mostrar que los indígenas americanos sabían cómo teñir con índigo en tiempos ancestrales.
“Le lleva a uno a especular como es que los tejedores y los teñidores estaban tan avanzados hace miles de años. Muestra que tenían un gran nivel de sofisticación creativa. De alguna forma establece una conexión entre los primeros habitantes de los Andes y la gente que hoy en día visteblue jeans”, dice Balfour-Paul.

Fuente: Lista de Arqueología de Perú

lunes, 22 de agosto de 2016

Derriban la Teoría del Estrecho de Bering

De acuerdo con las hipótesis más aceptadas, las primeras personas que llegaron a Norteamérica habrían pasado al continente a través de un antiguo puente de tierra entre Siberia y Alaska. Tuvieron que esperar a que dos capas grandes de hielo que cubrían lo que hoy es Canadá comenzaran a retroceder, hasta que se creó el llamado ‘pasillo libre de hielo’ que les permitió moverse hacia el sur.
Sin embargo, un nuevo estudio publicado en la revista Nature echa por tierra esta teoría. El equipo internacional de investigadores, dirigido por el profesor Eske Willerslev, genetista evolutivo de Centro de GeoGenetics de la Universidad de Copenhague y de la Universidad de Cambridge, utilizó ADN antiguo extraído de un punto crucial dentro de este corredor para investigar cómo evolucionó su ecosistema cuando los glaciares comenzaron a retirarse.
Los científicos crearon una imagen completa que muestra cómo y cuándo emergieron la flora y la fauna cubriendo el hielo de esta ruta de paso hasta hacerla viable, un proyecto de reconstrucción de la prehistoria como nunca se había hecho antes.
Los investigadores señalan que, si bien los humanos pudieron haber viajado a través de este corredor hace unos 12.600 años, habría sido impracticable antes, ya que carecían de recursos cruciales como la madera para combustible y herramientas, y animales de caza que eran esenciales para el estilo de vida del cazador-recolector. “La conclusión es que a pesar de que el corredor físico estuvo abierto desde hace 13.000 años, hasta varios cientos de años más tarde no fue posible utilizarlo“, dice Willersley.
Si esto es cierto, entonces significa que los primeros americanos, que ya estaban presentes al sur mucho antes de esta fecha, tuvieron que hacer el viaje por otra ruta. Los autores del trabajo sugieren que es probable que migraran a lo largo de la costa del Pacífico. Mikkel Winther Pedersen, estudiante de doctorado en el Centro de GeoGenetics que llevó a cabo el análisis molecular, añade: “El corredor libre de hielo fue considerado durante mucho tiempo la vía de entrada principal para los primeros americanos. Nuestros resultados revelan que simplemente se abrió demasiado tarde para que eso hubiera sido posible“.
El corredor habría tenido unos 1.500 kilómetros de longitud, y emergió al este de las Montañas Rocosas hace 13.000 años en lo que hoy es el oeste de Canadá, cuando las capas de hielo Cordillera y Laurentide desaparecieron. “Lo que nadie había examinado es cuándo el corredor se hizo biológicamente viable. Cuándo se pudo sobrevivir al largo y difícil viaje a través de él”, indica Willersley. La investigación se centró en un ‘cuello de botella’, una de las últimas partes del corredor en estar libre de hielo, y ahora cubierto en parte por el Lago Charlie en British Columbia y el Lago Spring de Alberta –los dos de la cuenca de drenaje del río Paz de Canadá–.
El equipo reunió pruebas, incluidas fechas de radiocarbono, polen, macrofósiles y ADN, tomadas a partir de núcleos de sedimentos lacustres, que obtuvieron de la superficie del lago congelado durante la temporada de invierno. El equipo de Willersley, hace 13 años, demostró que es posible extraer ADN de plantas y mamíferos antiguos de los sedimentos, ya que contienen fósiles moleculares de sustancias tales como tejidos, orina y heces.
Después de conseguir el ADN, el equipo aplicó una técnica denominada ‘secuenciación escopeta’. “Es increíble lo que se puede obtener. Hemos encontrado pruebas de peces, águilas, mamíferos y plantas. Esto demuestra la eficacia de este enfoque para reconstruir ambientes del pasado”, apunta el científico. Así pudieron ver, con notable precisión, cómo se desarrolló el ecosistema del cuello de botella. Fundamentalmente, demostraron que antes de hace unos 12.600 años no había plantas, ni animales en el corredor, lo que significa que los seres humanos que pasan a través de él no habrían tenido recursos vitales para sobrevivir.
El paso al ecosistema de zonas verdes
Hace unos 12.600 años, la vegetación esteparia comenzó a aparecer, seguida rápidamente de animales como el bisonte, el mamut lanudo, conejos y ratones de campo. Los investigadores identificaron una transición a un ecosistema de zonas verdes, es decir, un paisaje densamente poblado de árboles, alces y águilas calvas, que habrían sido recursos cruciales para la migración de los seres humanos.
En algún lugar intermedio, los lagos de la zona se poblaron de peces, tales como el lucio y la perca. Por último, hace unos 10.000 años, hubo otro momento de cambio, esta vez hacia un bosque boreal, que se caracteriza por los abetos y los pinos.
El hecho de que Clovis, considerada la cultura más antigua de Norteamérica, estuviera presente al sur del corredor antes de hace 12.600 años significa que no llegaron viajando a través de él. David Meltzer, arqueólogo de la Universidad Metodista del Sur (EE UU) y coautor del estudio, concluye: “No hay pruebas convincentes de que a la cultura Clovis le precediera una población más temprana y, posiblemente, separada. De cualquier manera, los primeros que llegaron a América en la Edad de Hielo se encontraron con un corredor intransitable”. El escenario más probable es que llegaran por la costa del Pacífico.

Fuente: http://terceravia.mx/2016/08/derriban-la-teoria-del-estrecho-bering/

jueves, 4 de agosto de 2016

Personas Con Discapacidad Visual Reciben Conferencia sobre el Qhapaq Ñan - Sistema Vial Andino

Qhapaq Ñan-Sede Nacional en coordinación con la Biblioteca Nacional del Perú, desarrolló la primera Conferencia sobre el Camino Inca dirigida a personas con discapacidad visual en el marco del decimoquinto aniversario de la Sala para Invidentes “Delfina Otero Villarán” de la Gran Biblioteca Pública de Lima.
La conferencia, a cargo de Rodrio Ruiz Rubio del Qhapaq Ñan-Sede Nacional, se elaboró con el fin que los participantes puedan concebir, a partir de la descripción realizada, la magnitud y características del Camino Inca y su funcionamiento. Para ello se repartió material de difusión impreso en tinta, para personas con baja visión, y en sistema braille, preparado por personal técnico del Qhapaq Ñan – Sede Nacional en conjunto con los responsables y usuarios de la sala para invidentes de la Biblioteca Nacional del Perú. Igualmente, se proyectó un video con audio descripción sobre el Camino Inca, facilitando la accesibilidad de información acerca de nuestro patrimonio cultural.
Los participantes se mostraron muy interesados y generaron un intenso intercambio de comentarios y consultas, principalmente sobre el tipo de sitios arqueológicos asociados, los funcionarios incas encargados de su administración, el sistema de chasquis, las técnicas de construcción y organización de los incas para hacer funcionar el camino y sobre las acciones que actualmente realiza el Ministerio de Cultura para su salvaguarda. Cabe resaltar los conocimientos previos sobre la historia prehispánica que mostraron los participantes y el orgullo que expresaron al conocer los logros tecnológicos y culturales de nuestros antepasados. 
Al concluir la conferencia, la representante del Comité de Damas Invidentes del Perú (CODIP), agradeció las actividades inclusivas que realiza el Qhapaq Ñan-Sede Nacional y solicitó que se continúe con ellas, proponiendo realizar una salida de campo para que puedan conocer el Qhapaq Ñan-Sistema Vial Andino a través de las manos. Asimismo, otro participante agradeció, en idioma quechua y español, recalcando que es la primera vez que se realiza una conferencia dirigida a personas con discapacidad visual y en donde se entregan materiales en sistema braille. Concluyó motivando a otros jóvenes invidentes a participar y conocer sobre el Camino Inca, solicitando que estas actividades, con entrega de material especializado, se realicen en colegios e instituciones que atienden a personas con discapacidad visual.
Finalmente se entregó un material en audio a Rosa María Yataco Marín, encargada de la sala para invidentes “Delfina Otero Villarán”, que contiene información sobre el patrimonio cultural más extenso que posee América Latina, el Qhapaq Ñan-Sistema Vial Andino.

Fuente: Qhapaq Nañ Perú

lunes, 25 de julio de 2016

Donde las mujeres una vez gobernaron

Excavado en 2013, se cree que esta tumba real de haber pertenecido a una sacerdotisa Moche que fue enterrado hace 1.200 años en San José de Moro, en el valle del río Jequetepeque del norte de Perú. La gran cantidad de artefactos y la complejidad del entierro revelan el poder y la influencia de esta mujer ejercía en la vida. Los arqueólogos han encontrado un total de ocho tumbas con sacerdotisas, que ponen de manifiesto el importante papel de la mujer en la sociedad Moche. Cortesía de Luis Jaime Castillo mantequillas
Cuando arqueólogos desenterraron una gran tumba de cámara en San José de Moro, un centro ceremonial precolombino Moche en la costa norte del Perú, se encontraron los restos de una mujer que había sido enterrada con ofrendas suntuosas, como corresponde a una sacerdotisa o una reina, o ambos.
Excavado en 2013, el entierro contó con un ataúd ricamente decorado cubierto con placas de cobre, y en su interior un esqueleto, enterrado hace 1.200 años, junto con vasijas de cerámica preciosas, un cuchillo ceremonial y una copa de plata, todas las señales que hablan del poder que la mujer había ejercido en la vida.
El descubrimiento de la espléndida sepultura hecha añicos dan noción a arqueólogos sobre los Moche, que hasta hace poco había sido percibido como una sociedad gobernada por guerreros, dijo el arqueólogo peruano Luis Castillo, el Profesor Robert F. Kennedy 2016 visitante a la Conferencia en Estudios Latinoamericanos.
"Cuando empecé como un joven estudiante, de 25 años, hace 30 años, pensamos que el Moche era una cultura dirigida por poderosos reyes, guerreros o sacerdotes", dijo Castillo en el Museo Peabody de Harvard, donde enseñó un curso sobre el ascenso y la caída de los Moche.
La tumba real, el octavo encontrado en 25 años, fue descubierto por el Programa Arqueológico San José de Moro, que se guió por la Pontificia Universidad Católica del Perú y se dirigió por Castillo. Los ocho tumbas exhiben a las mujeres con tocados ricos y Collares moldeados, y rodeado de víctimas de sacrificio y reliquias exquisitos incluyendo copas de plata.
Las sacerdotisas de San José de Moro, que ponen de relieve el papel prominente de las mujeres en la sociedad Moche.
"Estas mujeres estaban entre las personas más importantes en su sociedad", dijo Castillo. "Sus entierros elaborados son relatos de sus vidas, y los adornos que fueron enterrados son indicadores de su alto estatus."
Excavado en 2013, se cree que esta tumba real de haber pertenecido a una sacerdotisa Moche que fue enterrado hace 1.200 años en San José de Moro, en el valle del río Jequetepeque del norte de Perú. La gran cantidad de artefactos y la complejidad del entierro revelan el poder y la influencia de esta mujer ejercía en la vida. Los arqueólogos han encontrado un total de ocho tumbas con sacerdotisas, que ponen de manifiesto el importante papel de la mujer en la sociedad Moche.
Los arqueólogos creen que las mujeres eran sacerdotisas debido a su parecido con figuras representadas en los rituales de las escenas que se encuentran en el arte Moche. Los Moche tenía ningún lenguaje escrito, pero dejó a miles de vasijas de cerámica con intrincados dibujos que retrata su vida cotidiana y sus creencias cosmológicas. En los que representa el sacrificio humano, una sacerdotisa lleva un tocado y sostiene una copa de plata llena de sangre de las víctimas.
Considerada como la primera civilización a nivel estatal en las Américas, los Moche floreció en la costa norte de Perú antes de los Incas , entre el primer y octavo siglos, al mismo tiempo, los mayas prosperaron en México y América Central. Dominaron el desierto a través de un complejo sistema de irrigación, construyeron pirámides de adobe, y al igual que muchas culturas antiguas, utilizan la religión para unificar la sociedad.
El hallazgo de las sacerdotisas de San José de Moro ha tenido lugar en medio de un contexto de otras excavaciones que se han realizado los Moche electrizante un sujeto de la investigación arqueológica.

Fuente: Lista de Arqueología de Perú

martes, 12 de julio de 2016

Machu Picchu: Hallazgo de pinturas rupestres no cambiará su historia

Machu Picchu: Hallazgo de pinturas rupestres no cambiará su historia
Hace poco se hizo de conocimiento el hallazgo de varias muestras de pintura rupestre en inmediaciones del Santuario Histórico de Machu Picchu, tras ello, muchas hipótesis se tejieron alrededor de estos descubrimientos, de los que incluso se dijo que podían cambiar la historia de la antigua llaqta inca, sin embargo, Correo entrevistó en exclusiva al director del Parque Arqueológico de Machu Picchu. Dr. Fernando Astete, quien citó que estos hallazgos no cambian sustantivamente la historia de la maravilla mundial.  
"A través del Programa de Investigación Multidisciplinario de Machu Picchu, se hace evidencia de todo registro que se halla en el santuario, es así que en inmediaciones de la llaqta de Machu Picchu se ha hecho el hallazgo de pintura rupestre de color negro que representa un humano, un camélido y otros elementos geométricos, sin embargo este hallazgo no es de ahora último, sino comprende una serie de descubrimientos que venimos haciendo a lo largo de estos años", citó el especialista. 
El funcionario también reconoció que si bien es cierto, cualquier hallazgo que se realice en Machu Picchu reviste una importancia bastante alta, el descubrimiento de estas pinturas no cambiaría la historia que se conoce sobre nuestros antepasados hasta el momento. 
"Hemos localizado hasta 20 sitios donde se presenta arte rupestre, desde Piscacucho, pasando por Isla Chica, Isla Grande y el Kilómetro 82, en estos lugares además de figuras antropomorfas hay figuras geométricas, espirales, triángulos, rayas paralelas, etc. Dibujos tanto pintados como percutados, sin embargo el hallazgo de estas pinturas no va a cambiar la historia de Machu Picchu, más bien demuestra que los incas también practicaron este arte e hicieron pínturas rupestres dentro de paramentos líticos, para que cambie la historia tendría que tratarse de una pintura mucho más antigua que los incas y para nosotros estas pinturas están asociadas a los incas ya que se hallaron cerca a una huaca inca cerca a un camino inca y a una llaqta", finalizó el funcionario. 
Por último refirió que el hallazgo de este y otros descubrimientos son solamente la parte primigenia de toda la investigación, que pasó por registrar la zona y que ahora los especialistas ahondarán en lo hallado.

Fuente: Lista Arqueología de Perú

lunes, 20 de junio de 2016

Áncash: hallan restos orgánicos en Camino Inca

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Un grupo de arqueólogos del Ministerio de Cultura halló vestigios de vegetales, como el junco y la chala, que fueran utilizados para la construcción del Camino Inca Qhapaq Ñan, en un tramo de la costa, en la región Áncash.
Además, los investigadores hallaron ladrillos de adobe utilizados para rellenar el terreno por donde pasaban los caminos de este sistema vial andino. También se encontraron cúmulos de rocas al lado del Camino Inca, lo que permitió confirmar que dicha sección del Qhapaq Ñan se encontraba en proceso de construcción y quedó inconcluso.
Los restos se utilizaban colocándolos en capas superpuestas, intercalándolas con arena gruesa que se ubicaba a lo largo de toda la calzada. El material orgánico también se halló en los muros de contención de la ruta, lo que brindaba estabilidad al camino.
Según el Ministerio de Cultura, este hallazgo es el primero que contiene vegetación entre los materiales utilizados por nuestros antepasados para construir los tramos del Qhapaq Ñan.

Fuente: Lista Arqueología de Perú

viernes, 10 de junio de 2016

Nuevos fósiles confirman que el 'hobbit' de Flores era una especie humana enana

La isla de Flores es una de las muchas del arco insular que forma Indonesia a medio camino entre Borneo y Australia. Un pedazo de tierra entre las más célebres Java, Sumatra, Bali o Timor que ha pasado desapercibido para la opinión pública internacional durante décadas. Pero en 2004, la publicación del hallazgo de un espécimen humano muy extraño y desconocido hasta aquel entonces situó la isla de Flores en el mapa para el gran público. Aquel descubrimiento en Liang Bua, al oeste de la isla, de un esqueleto humano que dataron en aquel momento en 18.000 años (aunque análisis posteriores los situaron en más de 60.000 años) y apenas un metro de altura -bautizado como el hobbit de Flores- sacudió el estudio de la historia evolutiva humana y puso muchas preguntas encima de la mesa. La principal, quizá, era si se trataba de una nueva especie de homínido extinta o era un humano moderno con rasgos de enanismo. Para los paleoantropólogos el debate siempre terminaba de la misma forma: Se necesitan más restos fósiles de la isla de Flores para zanjar el tema.
Un punto de discusión científica al que se acaba de poner fin con el hallazgo, recién publicado por la revista científica Nature en dos investigaciones paralelas, de nuevos restos de este diminuto homínido, pero en este caso con una antigüedad de 700.000 años, más de 600.000 años antes de la prueba más antigua de la existencia del Homo floresiensis. El hallazgo consiste en un fragmento de la mandíbula inferior de un adulto, un fragmento indeterminado de cráneo y seis piezas dentales aisladas de, al menos, tres individuos diferentes."Lo más importante es que estos fósiles, que incluyen dos dientes de leche de niños, tienen una antigüedad de 700.000 años y pertenecen sin duda a un homínido que parece a todas luces ser muy similar a los de Homo floresiensis", aseguró el investigador del Centro para la Ciencia Arqueológica de la Universidad de Wollongong (Australia) y autor principal del trabajo, Gerrit van der Bergh, durante una teleconferencia de prensa ofrecida el martes. El equipo de Van der Berg ha trabajado en la Isla de Flores durante más de 30 años en colaboración con el profesor Mike Morwood, líder del grupo de investigadores que encontró el esqueleto del Homo floresiensis de Liang Bua. Desde el hallazgo del hobbit en 2003, él y su equipo han cavado 32 yacimientos en busca de los restos fósiles de los antepasados del hombre de Flores. Pero la campanada no la dieron hasta el año 2014, cuando la entonces estudiante Mika Puspaningrum encontró lo que parecía un molar de homínido en un yacimiento de 700.000 años de antigüedad llamado Mata Menge, a 50 kilómetros de distancia de donde fue encontrado el hasta ahora único ejemplar conocido de Homo floresiensis. "Lo único que lamento es que Mike falleciese en 2013 y no haya vivido para compartir la experiencia del hallazgo de estos nuevos fósiles. Ambos sabíamos que tenían que estar en alguna parte", se lamentó Van der Bergh, quien ha homenajeado a Morwood concediéndole la autoría principal de la investigación recién publicada de forma póstuma.
"Al haber encontrado restos de varios individuos, se descarta la posibilidad de que fuese un caso patológico. De alguna manera, el hallazgo confirma a Homo floresiensis como especie", afirma el paleoantropólogo de la Universidad Complutense y codirector de Atapuerca Juan Luis Arsuaga, que no ha tenido ninguna vinculación con el trabajo. La investigadora del Centro para el Estudio Avanzado de la Paleobiología Humana de la Universidad George Washington (EEUU) Aida Gómez-Robles coincide con Arsuaga en un artículo que acompaña a la investigación en la revista Nature. "El hallazgo confirma más allá de toda duda razonable que el Homo floresiensis es una especie diferente con unas profundas raíces evolutivas que se remontan más de 700.000 años", según Gómez-Robles.Los autores analizan en detalle en el trabajo el tamaño y la morfología de los fósiles de Mata Menge y los comparan con restos anteriores de Homo floresiensis y con otras especies de homínidos. En uno de los trabajos recién publicados, Van der Bergh y su equipo, en el que han colaborado investigadores indonesios del Museo de Geología de Bandung (Indonesia), revelan que los pequeños dientes encontrados sólo tienen comparación con los de Homo sapiens, cuya migración hasta Asia ocurrió mucho después de la época en la que vivieron los individuos recién encontrados, y con los Homo floresiensis. En la otra investigación, firmada principalmente por Adam Brumm, del Centro de Investigación de la Evolución Humana de la Universidad Griffith (Queensland, Australia), los autores indican que las herramientas y las tecnologías asociadas a los fósiles de Mata Menge son similares a las encontradas junto con los restos de Liang Bua, de 650.000 años después, lo que sugiere una cierta estabilidad de comportamiento a lo largo del tiempo. La pregunta que se abre de forma automática si aceptamos que se trata de una nueva especie es: ¿Cuál es su origen evolutivo? ¿De dónde proviene esta especie de homínido enano? Los expertos manejan dos posibilidades. La primera es que el Homo floresiensis hubiera evolucionado a partir de Homo erectus, que fue mucho más grande pasando el metro y medio de altura, y que hubiera sufrido un proceso de enanismo debido a la insularidad, algo que sucede como estrategia de optimización de recursos y por la ausencia de depredadores y que está documentado en otras muchas especies, como los elefantes enanos que habitaron en las islas del Mediterráneo.
La segunda alternativa sería que descendiese de Homo habilis, una especie de una tamaño mucho menor, de alrededor del metro veinte. Pero este segundo modelo implicaría que alguna forma de Homo habilis fue capaz de abandonar África hace alrededor de 2 millones de años, algo de lo que no hay ni una sola prueba fósil que soporte la idea. Los autores se decantan en el trabajo por la primera opción y aseguran que la morfología de los molares encontrados y las similitudes con la mandíbula inferior hacen pensar en que el hobbit de Flores está más relacionado evolutivamente con Homo erectus, que con H. habilis."Parece que el ancestro no sería Homo habilis, sino alguna población antigua de Homo erectus. Desde mi punto de vista, hay que prestar atención a Homo georgicus, que era una forma temprana de erectus con un tamaño y un volumen cerebral más pequeño", dice Arsuaga.

Fuente: http://www.elmundo.es/ciencia/2016/06/08/57584cee22601d41398b473b.html