lunes, 31 de marzo de 2014

Las huellas humanas más antiguas fuera de África

Huella fosilizada de 800.000 años de antigüedad.
Arqueólogos británicos han descubierto en la costa de Norfolk (este de Inglaterra) las huellas humanas más antiguas conocidas hasta ahora fuera de África, de unos 800,000 años de edad. 
La erosión ha dejado al descubierto en una playa de la localidad de Happisburgh cerca de cincuenta huellas fosilizadas de 800,000 años de antigüedad, las cuales corresponden a un grupo de unos cinco individuos de una especia humana primitiva que podría estar relacionada con los homínidos de Atapuerca (España).
El hallazgo se debe a investigadores del Museo Británico, el Museo de Historia Natural de Londres y la Universidad Queen Mary, que han publicado el descubrimiento en el último número de la revista científica Plos One.
En la última década, los arqueólogos ya habían encontrado utensilios para la caza de cerca de un millón de años de antigüedad en una zona que durante ese período estaba unida a la Europa continental y era el hábitat de grandes animales como mamuts, hipopótamos y rinocerontes.
Sólo se conocen otros tres grupos de huellas humanas más antiguos que el de Norfolk, todos ellos en África, de donde se cree que los primeros humanos prehistóricos emergieron hace unos dos millones de años.
Los científicos distinguieron las nuevas huellas en un momento de marea baja, gracias a que el oleaje ha retirado en los últimos tiempos los sedimentos que las recubrían.
Nick Ashton, arqueólogo del Museo Británico, relató que él y sus colegas se apresuraron a tomar fotografías y modelos en tres dimensiones de las huellas, antes de que el constante oleaje al que están sometidas las erosione.
"En un primer momento no estábamos seguros de lo que veíamos, pero aquellos huecos parecían huellas humanas. Me pregunté si podía ser cierto. Si lo era, podían ser las huellas más antiguas fuera de África, algo absolutamente increíble", describió Ashton a la cadena BBC.
"No podemos estar seguros sobre qué especie humana fue la que dejó las huellas, pero sabemos por la antigüedad del lugar que en aquella época había en el sur de Europa una especia llamada Homo Antecessor y es posible que sean rastros dejados por esa especie humana", describió el arqueólogo.
Para Ashton, se trata de "uno de los descubrimientos más importantes, si no el más importante, que se ha hecho en el Reino Unido".
Entre las huellas que dejó hace 800,000 años el grupo de humanos, que caminaba en dirección sur, se encuentran rastros tanto de niños como de adultos, y una de ellas corresponde a un pie con una talla europea de zapato del número 42, lo que sugiere que podría corresponder a un hombre de unos 1,7 metros de altura.
El investigador Chris Stringer, del Museo de Historia Natural, señaló por su parte que "los humanos que dejaron las huellas de Happisburgh podrían perfectamente haber estado relacionados con individuos de una antigüedad similar a los de Atapuerca (España), que corresponderían al Homo Antecessor".
Esa especie primitiva era bípeda y tenía una altura similar a los humanos modernos, y se extinguió probablemente hace unos 600,000 años, mientras que los Neandertales surgieron hace unos 400,000 años, y los humanos modernos hace unos 40,000.
A partir del 13 de febrero, el Museo de Historia Natural de Londres exhibirá una muestra sobre la prehistoria humana que incluirá un vídeo de las nuevas huellas que filmaron los arqueólogos.

Fuente: http://www.martinoticias.com/content/ciencia-huellas-inglaterra-hapissburgh-/31853.html

lunes, 3 de marzo de 2014

Museo Nacional de Arqueología cumple cuatro años cerrado

Museo Nacional de Arqueología  cumple cuatro años cerrado
Han pasado cuatro años desde el cierre del Museo Nacional de Arqueología, que fue intervenido -junto a la entonces Unidad Nacional de Arqueología- el 26 de febrero de 2010. Sus responsables estiman que el espacio reabrirá sus puertas este mes. Sin embargo, sería la tercera vez que anuncian su apertura; la primera fue programada para junio de 2012 y la segunda para los primeros meses de 2013.
Según Lidia Cuevas, responsable del repositorio desde finales de 2011, se trabaja en la refacción de varios ambientes del edificio creado en 1920, además del inventario y catalogación de las piezas.
"Este museo no tenía un registro de las piezas, por ello se ha trabajado en un inventario y conservación preventiva de los bienes culturales. Ahora estamos trabajando la parte de la exposición permanente del museo, el análisis de la difusión, la seguridad y los recursos económicos”, indicó la funcionaria. 
Asimismo, indicó que se realizaron trabajos de refacción del repositorio principalmente en su techo, que por su estado de deterioro presenta goteras y filtraciones. 
"Luego de los carnavales comenzaremos con la renovación de todo el sistema eléctrico”, indicó Cuevas, quien explicó que  esta remodelación forma parte de un plan museológico que además de las refacciones propone una muestra permanente en las salas del primer nivel y la gestión de recursos para finalizar la restauración curativa de las más de 19.000 piezas que resguarda este repositorio.
"El museo cuenta con una de las colecciones más importantes tanto por su contenido como por la antigüedad. Se ha trabajado en la conservación preventiva. Se ha dividido en material orgánico e inorgánico y se ha trabajado en la documentación de  las colecciones”, indicó Cuevas. 
La exposición permanente ocupará todo el primer nivel, mientras que en el segundo, que en años pasados albergó tres salas de exposiciones, se ha acondicionado una especie de depósito para las piezas líticas, cerámicas, metálicas y las orgánicas.  "Hay tres áreas de almacenamiento, de bienes culturales, para ellos se han adquirido canastas y estantes”, explicó Cuevas.
El largo proceso del museo
El 26 de febrero de 2010, los ministerios de Culturas y de Transparencia Institucional y Lucha Contra la Corrupción realizaron la intervención de la Unidad Nacional de Arqueología (UNAR) y el Museo Nacional de Arqueología (MUNARQ), debido a denuncias de malos manejos e irregularidades que habrían sido cometidos por sus funcionarios. 
Pasados los seis meses de esta intervención, en agosto de 2010, la entonces ministra de Culturas, Zulma Yugar, presentó los resultados de las investigaciones realizadas. 
Explicó que los supuestos responsables afrontarán tres procesos. El primero será administrativo, que conlleva el daño y alteración de bienes públicos. El segundo, civil, por el resarcimiento de daños ocasionados. Y el último que deben enfrentar los presuntos culpables es la responsabilidad penal, por apropiación indebida y ejercicio indebido de la profesión.
"Se detectaron los delitos de responsabilidad administrativa, por daño y alteración de bienes públicos; responsabilidad civil y de responsabilidad penal por apropiación indebida y ejercicio indebido de la profesión”, indicó entonces a los medios locales. Asimismo, declaró en ese momento que continuará la investigación en colaboración con la Fiscalía y el Ministerio de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción.
De esos procesos no se tiene mayor información a la fecha, pese a que este medio solicitó con una semana de anticipación la información al  Ministerio de Culturas. 
En los resultados de la intervención se recomendó el cierre de la UNAR y la creación de una nueva oficina. Meses después se creó la Unidad de Arqueología y Museos, que actualmente tiene como director al arqueólogo Julio Ballivián.
"El museo tenía una serie de denuncias de malos manejos. Reabrirlo implica sanear el estado de las colecciones, sanear la infraestructura para asegurar su conservación”, explicó.
Según Ballivián, es complicado plantear una museografía para el espacio por tratarse de una casa y no así de un repositorio. Punto de vista 
Jedú Sagárnaga Arqueólogo 
"Es el museo con más tradición”
Este repositorio es el museo de La Paz con más tradición e importancia. Primero se llamaba Museo Tiwanaku y albergaba diferentes tipos de colecciones. De ese museo salieron colecciones a otros repositorios, como el Museo Nacional de Etnografía, el Museo de Historia Nacional. 
Es un museo que representa mucho para los arqueólogos. Es una lástima que después de cuatro años no se haya podido reabrir sus puertas. Sus funcionarios anunciaron su aperturas para fines de 2013 y ya estamos en febrero de 2014, y no pasa nada. 
Aunque esperamos y hacemos fuerza para que la colección esté mejor expuesta que antes. Entiendo que se han hecho algunas inversiones importantes, como la compra de aparatos de televisiones, reproductores y otros. Nosotros estamos a la expectativa de su reapertura.
Sobre la intervención, creo que nunca se llegó a nada. Lo que nunca se dijo fue que en el momento de su intervención los funcionarios del Ministerio de Culturas pidieron al exdirector del museo entregar las llaves del museo sin una previa inventariación de la colección.
El museo registró más de 19.000 piezas arqueológicas
Marcos Aramayo, encargado del inventario y registro de las piezas del Museo Nacional de Arqueología, señaló que a la fecha se ha inventariado un 90% de la colección y que se han registrado más de 19.000 piezas de diferentes culturas bolivianas. 
Además de estas piezas, existe material arqueológico de diversas excavaciones que el repositorio recibió desde 1960. "Estos fragmentos aún no han sido registrados ni inventariados”, dijo. 
Según el funcionario, "se han registrado cerámicas, líticos, textiles y metales”. También hay el orgánico arqueológico, como textiles, que se resguardan en muebles especiales.   
Actualmente, un equipo de arqueólogos trabaja en la catalogación de las piezas. "Se está creando para cada una de las piezas una ficha, que viene a ser su carnet de identidad”. 
En las fichas se tiene una fotografía de la pieza, con un código. "Además, se registra su nombre, la cultura de la que proviene y sus medidas”, explicó el experto. 
Por ahora, los responsables del repositorio planifican cerrar las salas del segundo piso del museo porque allí funcionan dos habitaciones que hacen de depósitos, una como oficina y otra como un laboratorio, donde actualmente se realiza la catalogación de las piezas.

Fuente: http://www.paginasiete.bo/cultura/2014/3/2/museo-nacional-arqueologia-cumple-cuatro-anos-cerrado-15263.html

sábado, 15 de febrero de 2014

Luchan por salvar ruinas de aldea indígena en el centro de Miami

Un descubrimiento singular se ha realizado en el lugar donde se proyecta un enorme complejo de apartamentos, oficinas, comercios y hoteles en el centro de Miami. Y con ello ha comenzado una lucha por preservar ese hallazgo por su valor histórico y su significado para la posteridad.
De acuerdo a CNN y a la televisora local WFOR, los restos de una aldea de indígenas americanos fue encontrada en un terreno en la calle SE 3rd Avenue, muy cerca de donde el río Miami desemboca en la Bahía Vizcaína.
Arqueólogos han explorado el lugar durante varios meses y han encontrado restos de cimientos de construcciones de lo que creen es una estructura de unos 2,500 años de antigüedad perteneciente a la cultura de los indios Tequesta. También se han hallado fragmentos de cerámica de gran antigüedad. Se trata de uno de los más importantes descubrimientos arqueológicos en Estados Unidos y el sitio es, también, de gran relevancia histórica.
Pero, según la WFOR, ese espacio se encuentra en el centro de una polémica. La construcción del gran complejo arquitectónico no ha progresado como estaba prevista a causa de la excavación ideológica, que ya ha costado al constructor unos $3 millones, más otros costos por la demora y los cambios en el proyecto generados por el hallazgo arqueológico. La empresa constructora está dispuesta a preservar parte de los restos descubiertos pero no todos (sólo dos de seis) y exponerlos en la plaza del futuro complejo. Los arqueólogos encuentran esto insuficiente pues lo consideran una mutilación del patrimonio histórico del lugar. Así, una lucha por preservar lo que queda del antiguo poblado Tequesta ha comenzado y su resultado es aún incierto. Los impulsores del complejo, cuya construcción está prevista para ese lugar y está valuada en $600 millones, no estarían dispuestos a detenerse ni a modificar más su proyecto. Pero lo cierto es que el sitio es de una relevancia mayor en términos históricos.
Según CNN, los indígenas Tequesta habitaron el área donde actualmente se encuentra Miami hasta alrededor del 1700. Pero los restos hallados se remontarían al periodo entre los años 500 y 600 antes de Cristo, una época en sí muy antigua en la historia del desarrollo humano en América. Según arqueólogos, en aquella época el asentamiento Tequesta en cuestión habría sido de buen tamaño, con una población que podría haber alcanzado las 1,000 personas.
En las próximas semanas deberá comenzar a definirse el destino de este hallazgo arqueológico, en cierto modo similar al cercano ‘Círculo de Miami’. El desenlace sigue en vilo por la tensión entre el empuje económico e inmobiliario previsto para la zona y la conciencia de preservación de un patrimonio único e irrepetible.

Fuente: http://es-us.noticias.yahoo.com/blogs/blog-de-noticias/luchan-por-salvar-ruinas-prehist%C3%B3ricas-en-el-centro-160333682.html

lunes, 27 de enero de 2014

Así era un europeo hace 7.000 años: con ojos azules y piel morena

La recuperación del genoma completo de un cazador prehistórico ayuda a entender los cambios genéticos que sufrió la especie humana al adoptar la agricultura
El poeta Gustavo Adolfo Bécquer podría haber mirado a la cara de un cazador europeo de hace 7.000 años y recitarle aquello de “¿Qué es poesía?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? Poesía… eres tú”. El análisis del ADN de un diente de un hombre treintañero que vivió hace siete milenios en las montañas españolas sugiere que tenía piel oscura y ojos azules, un aspecto que “ya no existe en Europa”, según recalca el investigador Carles Lalueza-Fox, que ha dirigido el estudio. Es el primer genoma completo que se recupera de un cazador-recolector europeo y su análisis puede ayudar a entender los cambios genéticos que sufrió la especie humana al adoptar la agricultura y la ganadería como modo de vida.
Aquel hombre que miró al mundo con ojos azules ha sido bautizado con asepsia científica La Braña 1, por el yacimiento en el que fueron encontrados sus restos en 2006, una fría cueva situada en el municipio leonés de Valdelugueros. La Braña 1 vivió en una época previa a la revolución cultural del Neolítico, que trajo una dieta rica en cereales y leche, además de suponer la llegada de nuevas enfermedades procedentes de los animales domesticados. La Braña 1 era intolerante a la lactosa de la leche y digería mal el almidón de los cereales.
“No podemos saber el tono exacto, pero tenía la piel más oscura que todos los europeos actuales”, sostiene Lalueza-Fox, refiriéndose a europeos desde el punto de vista genético. “Los datos que tenemos indican que en aquella época eran muy pocos y muy uniformes genéticamente, así que es posible que en Europa fueron todos bastante parecidos”, opina el investigador, del CSIC, dibujando un continente lleno de cazadores de ojos azules y piel oscura. “La mutación de la piel clara pudo entrar en Europa procedente de Próximo Oriente más tarde, en el Neolítico”, hipotetiza.
Los autores del estudio, que se publica hoy en la revista Nature, creen que, pese a la enorme distancia, aquel cazador de ojos azules tenía un ancestro común con los pobladores de Mal’ta, un yacimiento cercano al lago Baikal, en Siberia, en el que se han encontrado estatuillas talladas en marfil de mamut hace más de 20.000 años.
Un científico que se pierde en su edificio
Lalueza-Fox ha dirigido el estudio junto a Eske Willerslev, de la Universidad de Copenhague (Dinamarca). En su reciente libro Palabras en el tiempo (editorial Crítica), el investigador español contaba hilarantes anécdotas de su trabajo con Willerslev, que nada tienen que ver con la asepsia científica de, por ejemplo, el nombre de La Braña 1. “Eske es un científico joven. Es, también, apasionado y desordenado en extremo (durante bastante tiempo solía perderse en su propio edificio y necesitaba salir a la calle para volver a entrar por la puerta principal y de esta manera encontrar su despacho). Eske es incapaz de recordar en qué piso de un hotel se aloja, el número de la habitación, la calle donde se encuentra el hotel y el nombre mismo de éste”, arranca Lalueza-Fox sobre el investigador danés, autor de una veintena de publicaciones en las revistas científicas Science y Nature.
“Además, Eske desafía todos los convencionalismos académicos; es capaz de escuchar un seminario en la universidad tumbado en el suelo, pasarse una noche en vela trabajando en el laboratorio para terminar un experimento o beber una copa de más en la cena más formal de su departamento. Y como su mujer no le permite trabajar los fines de semana, no es raro que llame a sus colaboradores los domingos, escondido en el lavabo de su casa”, continúa el científico español en Palabras en el tiempo, un libro sobre las peripecias de los investigadores que participaron en la recuperación del genoma de los neandertales.
Willerslev, cuenta Lalueza-Fox, vive en un piso “plagado de escopetas de gran calibre”, recuerdo de sus expediciones a Siberia, Alaska y Groenlandia en busca de mamuts. En uno de esos viajes, uno de sus colaboradores “vio a Eske llegar corriendo al campamento seguido de cerca por un enorme oso pardo lanzado al galope”. En otro viaje a Siberia, “estuvo a punto de morir congelado, incapaz de encontrar el campamento al caer la noche”.

Fuente: http://es.noticias.yahoo.com/fotos/era-un-europeo-hace-7-000-os-con-photo-180019832.html

jueves, 16 de enero de 2014

Así eran los ‘neurocirujanos’ de hace 1.000 años

Hace entre 1.000 y 1.250 años, existió una cultura en la zona central de los Andes, en Perú, cuyos individuos tenían conocimientos rudimentarios sobre neurocirugía. Algunos de los miembros de la cultura de la zona de Andahuaylas, denominada posteriormente Wari, eran capaces de hacer trepanaciones y sanar a personas con heridas o problemas graves en la cabeza, e incluso de transmitir sus técnicas a las generaciones posteriores.
Son las conclusiones de un estudio presentado por la bioarqueóloga Danielle Kurin, de la Universidad de Santa Bárbara (California), que ha analizado los restos de 32 individuos de esta cultura y ha encontrado 45 muestras distintas de procedimientos de trepanación. El hallazgo, publicado en The American Journal of Physical Anthropology, indica que los habitantes de esta región tenían unos conocimientos avanzados respecto a las intervenciones craneales, y utilizaban herramientas como el taladro manual o la lima para tratar una amplia variedad de problemas de salud.
La trepanación es una técnica que consiste en realizar un agujero en el cráneo con el fin de aliviar la presión interior, ya sea por un traumatismo o un tumor. Hay pruebas de que esta práctica se llevó a cabo desde el neolítico con fines tanto médicos como mágicos o místicos. "Cuando tienes un golpe en la cabeza que provoca que tu cerebro se hinche peligrosamente", asegura Kurin, "hacer un agujero se convierte en algo razonable". El imperio Wari que habitó esta zona en competencia con los incas, desapareció de manera súbita y sin que se conozcan las causas, lo que provoca algunos problemas para conocer la cultura. Para Karin, es posible que los 'médicos' de esta civilización desarrollaran las técnicas de intervención ante la aparición de nuevas amenazas, como la violencia o las enfermedades.
El estudio de Kurin muestra varias técnicas que usaban distintas personas en diferentes zonas. Algunos limaban, otros cortaban y otros usaban el taladro. "Parece como si estuvieran probando diferentes técnicas de la forma en que probamos procedimientos médicos hoy en día", asegura Kurin. "Estaban probando diferentes maneras de cortar el cráneo".
En muchos individuos la presencia de hueso regenerado cerca de la incisión indica que el individuo se curó, mientras que en otro la operación no tuvo éxito y el enfermo no sobrevivió. "Tenemos muchos casos", insiste la investigadora, "en que la herida en la cabeza y la trepanación sanaron". Cuando el paciente no sobrevivía, los científicos sospechan que su cráneo era donado a la 'ciencia', para enseñar a otros las técnicas. Así lo indican algunos huesos en los que se observan talados de distinto grosor, como probando las herramientas y la fuerza que se necesita para atravesar el hueso. Esto mostraría que los miembros de aquella milenaria y extinta cultura no solo trataban de curar a los suyo, sino que creaban una especie de escuela para perpetuar ese conocimiento.

Fuente: http://es.noticias.yahoo.com/blogs/neurolab/as%C3%AD-eran-los-neurocirujanos-hace-1-000-a%C3%B1os-221724501.html

lunes, 6 de enero de 2014

¿Cómo evolucionaron los humanos para lanzar objetos?

Sólo los humanos pueden lanzar objetos a gran velocidad, una capacidad que ayudó drásticamente al Homo erectus, según los científicos.
El cuerpo de los ancestros humanos evolucionó para lanzar objetos hace unos dos millones de años, según un nuevo estudio. Lo que permitió esa capacidad evolutiva, al parecer, fueron cambios en la anatomía de la especie extinguida Homo erectus.
Las evidencias arqueológicas muestran que la caza se hizo más intensa durante este periodo, algo que los científicos atribuyen al desarrollo de la capacidad de lanzamiento. Según las conclusiones del estudio publicado en la revista especializada Nature, esa nueva destreza ayudó al desarrollo de los cazadores ancestrales y les permitió migrar por todo el mundo.
Sólo los humanos tienen la capacidad de lanzar un objeto con mucha rapidez. Podemos arrojar cosas mucho más rápido que nuestro más cercano pariente animal con vida, el chimpancé, que sólo logra lanzar algo a unos 32 km/h frente a los 145 km/h que puede alcanzar un atleta profesional.
Para investigar cómo sucedió el desarrollo evolutivo de esa habilidad, los científicos tuvieron primero que entender la biomecánica del lanzamiento de hoy en día.
Movimiento rápido
Para ello analizaron el lanzamiento de varios jóvenes jugadores de béisbol, utilizando cámaras especiales de captura de movimiento. Y observaron que el hombro actúa como una especie de onda (también conocida como china, tirachinas o resortera) a medida que el brazo gira hacia atrás.
Los ligamentos y tendones que rodean al hombro se estiran y almacenan energía elástica, que le da potencia al lanzamiento hacia el frente. Cuando esta energía queda en libertad genera lo que los científicos creen que es el movimiento más rápido que el cuerpo humano puede producir.
Los cambios en la anatomía de los hominini (antepasado del género Homo) que tuvieron lugar hace dos millones de años fueron los que permitieron ese almacenamiento de energía en el hombro, que resultaron en la capacidad de lanzar objetos rápidamente, y por lo tanto de cazar.
"El éxito en la caza hizo que nuestros antepasados pudieran hacerse parcialmente carnívoros, y comieran carne rica en calorías y en grasa, que mejoró drásticamente la calidad de su dieta", le dijo a la BBC el líder del estudio, Neil Roach de la Universidad de George Washington, en Estados Unidos.
"Este cambio dietario desencadenó una transformación radical en la biología de nuestros ancestros, lo que les permitió desarrollar cuerpos más grandes, cerebros más grandes y tener más hijos. También generó cambios interesantes en su estructura social", explicó.
"Sobre esa época empezamos a ver los orígenes de la división del trabajo, en las que algunos cazan mientras otros recolectan. Y probablemente también nos permitió trasladarnos a nuevos ambientes, como zonas donde no había vegetación de la que mantenernos antes de tener la habilidad de cazar", dijo el doctor Roach.
Pero puntualizó que es importante recordar que "lo que creemos sobre la caza y el comportamiento es todavía una hipótesis" y hace falta continuar investigando.
"Un problema fascinante"
Otro miembro del equipo de investigadores, Daniel Lieberman, de la Universidad estadounidense de Harvard, le dijo a la BBC que lo más fascinante para él había sido el hallazgo de que la mitad de la fuerza que el ser humano genera en el lanzamiento viene de la energía elástica almacenada en el hombro.
"Eso no es un resultado colateral de la evolución para otra cosa, es claramente una adaptación. Hubo cambios en nuestra anatomía que nos permitieron lanzar con precisión, así que queremos entender mejor cuales eran los desafíos de esa época temprana de la caza", dijo Lieberman.
Desde Kenia, donde se encuentra haciendo investigación, el académico explicó que comparado con otros animales como los guepardos, los leones o los leopardos, los humanos no tienen armas naturales, como las garras.
"La caza humana es un problema fascinante, y el hecho de que todas estas características aparezcan en la época en que evolucionó el Homo erectus sugiere que la caza pudo haber sido una fuerza de selección gracias a la capacidad de lanzamiento", dijo.
El profesor Lieberman agregó que el próximo paso en investigación sería descubrir qué usaban exactamente para cazar estos ancestros humanos, ya que hasta ahora no existen registros arqueológicos de armas que daten de este período.
Discrepancias
Susan Larson, de la Universidad de Stony Brook, de Nueva York, también trabaja en la investigación de la anatomía del hombro en primates y humanos para estudiar su evolución.
Larson no estuvo involucrada en este estudio y cree que es fácil sobreinterpretar los aspectos significativos de un fósil.
"Todo depende de cómo se interpreta la anatomía que ves en esos fósiles", apuntó.
"El Homo erectus no era necesariamente un lanzador tan prolífico", dijo.
Larson dice que el hombro del Homo erectus funcionaba también para darle a la mano una variada gama de movimientos para manipular objetos y hacer herramientas, pero no tenía el mismo diseño que en los humanos, y cree que el equipo investigador de este estudio tal vez haya subestimado la combinación de elementos sobre cómo funciona el hombro.
"Hay que entender cómo funcionan todas las partes en conjunto para lograr una amplia gama de movimientos", dijo.
Por su parte, Jill Rhodes, de la universidad de Drew, en EE.UU., considera que el nuevo estudio, más que aportar evidencias definitivas sobre el comportamiento del Homo erectus, lo que hace es introducir un modelo teórico más fuerte.
"La torsión del húmero, el ángulo al que la cabeza del húmero rota en la articulación del hombro, no concuerda con los registros de los atletas de lanzamiento modernos y, aún más importante, como el lanzamiento es una actividad de una sola mano, no hay evidencia de asimetría en el ángulo de la torsión del húmero del Homo erectus", dijo.
"Simplemente no hay fósiles preservados, así que no podemos decir que la torsión humeral demostrada en esa especie no es un aspecto de filogenia en lugar de comportamiento", agregó.
"Esta investigación abre una ventana en nuestro conocimiento sobre el comportamiento en el pasado, pero la vista aún está nublada", concluyó.

Fuente: http://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/como-evolucionaron-los-humanos-para-lanzar-objetos?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+TerraeAntiqvaeRevistaDeArqueologaEHistoria+%28Terrae+Antiqvae%29&utm_content=Yahoo%21+Mail#.UdRfZVl76Uk