lunes, 31 de diciembre de 2012

Descubren en Perú una tumba acuática con restos de un noble Lambayeque


Un importante personaje de la cultura Lambayaque, desarrollada en al norte del Perú, fue enterrado entre los siglos XII y XIII d.C. en una inédita tumba acuática que ha sido descubierta por los investigadores del complejo arqueológico de Chotuna-Chornancap.
El equipo de arqueólogos presentó hoy junto al Ministerio de Cultura este hallazgo que cobra aún más singularidad al situarse debajo de la tumba de la sacerdotisa de Chornancap, la primera mujer hallada con un rango social tan alto dentro de esta cultura, cuyo máximo exponente es el Señor de Sipán (siglo III d.C.).
Según el director del complejo, Carlos Wester La Torre, la tumba se encuentra tan sólo 60 centímetros por debajo de la cámara de la sacerdotisa y también del nivel freático de esa tierra, lo que provocó que estuviera inundada durante ocho siglos por las aguas subterráneas de la zona.
En su opinión esta es una circunstancia deliberada ya que el cuerpo, cuyo sexo todavía se desconoce, se enterró en esas condiciones atribuibles al simbolismo que el agua tendría para esta cultura, "ya que también excavaban pozos y eran conscientes de la proximidad del agua bajo sus pies".
Para excavar la tumba los arqueólogos perforaron dos pozos colindantes que drenan el agua acumulada continuamente en la cámara hasta el punto de extraer entre 2.000 y 5.000 litros diarios por esa vía y entre 80 y 90 directamente de la tumba, mediante una bomba.
Al vaciarla de agua constataron que se trataba de "una autoridad religiosa con muchos vínculos políticos y religiosos porque estaba acompañada de tres individuos más, y entre otras ornamentaciones tenía un collar de perlas, una ofrenda exótica para este territorio, ya que quizás proceda de Ecuador o Colombia".
El director del sitio arqueólogo advirtió que el alto nivel de humedad afecta a la conservación de algunos objetos y en poco tiempo procederán a retirar adornos como vasijas de cerámica y conchas con la colaboración de los agricultores de la zona, que reducirán el riego de sus cultivos.
Sobre la circunstancia de encontrarse bajo la tumba de la sacerdotisa de Chornancap señaló que "es inusual, pero definitivamente hay un vínculo entre la sacerdotisa y este nuevo personaje, pero por ahora es difícil identificar si es familiar, matrimonial o religioso".
"La periodicidad entre ambos es corta y hay similitudes como el estilo de las orejeras y la lámina de cobre plateado que cubre sus rostros, pero se diferencian en que el personaje femenino se hallaba flexionado en dirección al este, mientras que el nuevo se encuentra extendido como si mirara al mar", añadió.
Además en este último permanece la cerámica de Lambayeque, "mientras que la sacerdotisa tenía cerámica procedente de Cajamarca" y una orfebrería que a juicio a Wester La Torre "es de gran calidad y demuestra que los orfebres de esta cultura son tan maestros en este arte como sus antepasados de la cultura mochica".
Ambas tumbas se encuentran dentro de un palacio de la época que para el arqueólogo es la evidencia que estas construcciones "pasaban más tarde a ser mausoleos".
El viceministro peruano de Cultura, Rafael Varón, anunció que los restos de la sacerdotisa de Chornancap se expondrán desde el viernes en el Museo de la Nación de Lima, en una muestra de 62 piezas halladas en su tumba, incluyendo su cetro ceremonial, orejeras de oro, collares, cerámica y platería.
Así, a pocos kilómetros de la ostentosa tumba del Señor de Sipán, otros descendientes de su cultura continúan sorprendiendo con sus rituales funerarios, sin que todavía se sepa si bajo esa tumba de agua hay otra aún más antigua.

Fuente: http://www.euromundoglobal.com/noticia/141439/Ciencia-y-Tecnologia/Descubren-en-Peru-una-tumba-acuatica-con-restos-de-un-noble-Lambayeque.html

viernes, 28 de diciembre de 2012

El otro homínido que sabía caminar

El otro homínido que sabía caminar

Hace varios millones de años, nuestros antepasados dejaron de trasladarse a cuatro patas para trepar a los árboles y caminar erguidos, sobre sus dos pies. Cómo se produjo este proceso que nos llevó a convertirnos en lo que somos hoy todavía está lleno de incógnitas y ahora un nuevo hallazgo viene a complicar aún más el relato. Un equipo internacional de investigadores ha encontrado en Etiopía los restos del pie de un homínido de 3,4 millones de años cuyas características morfológicas y motoras no encajan con las de los homínidos que vivían entonces en África, los Australopithecus afarensis. Los investigadores sospechan que el pie puede pertenecer a otra especie de homínido, quizás una desconocida, con rasgos más primitivos, que se movía de forma diferente, con su propia manera de caminar. La descripción de los fósiles aparece publicada esta semana en la revista Nature.
Ejemplos de la parte delantera del pie de los homínidos son raros en el registro fósil sencillamente porque son muy frágiles. Es fácil que se conviertan en alimento para los depredadores o que acaben descompuestos. El equipo científico, dirigido por Yohannes Haile-Selassiem, del Museo de Historia Natural de Cleveland (Ohio), hallaron los huesos del pie en el yacimiento de Woranso-Mille, en la región Afar, en el centro de Etiopía. Los fósiles databan de 3,4 millones de años, una época en la que el único homínido conocido era el Australopithecus afarensis, la especie a la que pertenecía la famosa y fascinante «Lucy», una hembra de 20 años, metro de altura y 27 kilos de peso que caminaba erguida, más o menos como una mujer actual, antes aún de que su cerebro creciera.
El dedo gordo oponible
Los huesos no corresponden con el A. afarensis
Pero mientras los pies de «Lucy» y sus congéneres son comparables a los de los humanos modernos en su forma, el pie que ahora ha sido encontrado resulta muy diferente. Tiene el dedo gordo oponible, como un chimpancé, lo que lo hace más similar al pie del Ardipithecus ramidus, un antepasado de los humanos actuales que prosperó en lo que hoy es Etiopía hace casi cuatro millones y medio de años, un millón de años antes que el afarensis, lo que le sitúa muy cerca del momento en que se cree que vivió el último ancestro común entre humanos y chimpancés. Su mayor exponente es «Ardi», un ejemplar hembra de metro veinte y 50 kilos de peso.
La afinidad taxonómica de la nueva muestra sigue siendo incierta, pero el esqueleto del pie fósil representa un homínido que, a diferencia de sus contemporáneos Australopithecus afarensis, mantiene una capacidad de agarre que le permite trepar a los árboles y moverse a través de un bosque con más eficacia.
Según los científicos, estas diferencias pueden significar la presencia de más de una especie homínida en el comienzo del Plioceno tardío en África. Una de ellas mantenía la adaptación motora del Ardipithecus ramidus.

Fuente: http://www.abc.es/20120328/ciencia/abci-hominido-caminaba-diferente-201203281850.html

martes, 18 de diciembre de 2012

Ramsés III murió degollado en un intento de golpe de Estado

[foto de la noticia]

Un nuevo análisis forense de la momia de Ramsés III sugiere que el faraón del antiguo Egipto fue degollado en un intento de golpe de Estado hace más de 3.000 años, según publica en su último número la revista 'British Medical Journal'.
Los rayos X han revelado una profunda herida en el cuello de Ramsés III que había permanecido oculta hasta ahora por una capa de vendas que nunca se han retirado para no empeorar el estado de conservación de la momia, según un estudio de expertos italianos.
El examen de los restos del segundo faraón de la dinastía XX, que gobernó Egipto entre 1.186 y 1.155 a.C., apoya la teoría de que fue víctima de una conspiración liderada por Tiyi, una de sus dos esposas, y su hijo el príncipe Pentaur, ávido por heredar el trono de su padre.
La hipótesis de la conjura para matar al faraón se basa en un papiro datado en el año 1.155 a.C. que da cuenta de un proceso judicial contra miembros del harén de Ramsés III para derrocarlo y hacerse con el poder.
Un equipo liderado por Albert Zink, investigador del Instituto de Momias y el Hombre de Hielo de la Academia Europea de Bolzano, en Italia, ha puesto a prueba la teoría con nuevos estudios antropológicos y forenses de dos momias, la del faraón y la de un hombre desconocido que, según se sospecha, podría ser su hijo.
A través de tomografías computerizadas (TC), una técnica más compleja que las radiografías convencionales, ha salido a la luz un corte amplio y profundo en la garganta de Ramsés III que fue probablemente causado por un arma afilada y que le habría provocado una muerte inmediata, según los expertos.
Aquellos que embalsamaron al faraón introdujeron en la herida un amuleto con el ojo de Horus, un talismán que se utilizaba en el antiguo Egipto para proteger a los difuntos, y envolvieron su cuello con una gruesa capa de lino.
Analizaron la momia de su 'supuesto' hijo
La investigación para esclarecer la muerte del faraón se completó con el estudio de una momia de un varón de entre 18 y 20 años que comparte el linaje parental con Ramsés III, según los análisis de ADN, lo que "sugiere firmemente que ambos eran padre e hijo", apuntó Zink.
El presunto príncipe Pentaur no fue embalsamado con el método habitual que se seguía con la realeza, sino que se cubrió su cuerpo con piel de cabra, considerada "impura" en la época, lo que se puede interpretar como un castigo hacia el fallecido, según los investigadores.
"Hasta ahora sabíamos nada o casi nada sobre cómo murió Ramsés III. Se había examinado su cuerpo y se le habían hecho radiografías, pero no se había detectado ningún traumatismo", explicó Zink, cuyo equipo fue el primero en estudiar a la momia a través de tomografías computerizadas.
El responsable de la investigación se declaró "sorprendido" por el descubrimiento: "Creemos que el corte en el cuello le mató. Lo pudieron haber hecho durante el embalsamamiento, pero es muy improbable. No he visto nunca algo parecido", señaló Zink.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/12/18/ciencia/1355847907.html

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Hallan huella de rito prehispánico por eclipse

Sitio arqueológico Pañhú

Durante las excavaciones en Pañhú, zona arqueológica que abrirá en próximas fechas al público en el municipio hidalguense de Tecozautla, arqueólogos registraron un piso de estuco quemado, evidencia de que su pirámide principal fue desacralizada hace aproximadamente 1,350 años, en coincidencia con un evento astronómico que para sus habitantes avizoraba un cataclismo.
El arqueólogo Fernando López Aguilar, director del proyecto de investigación impulsado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) en este sitio -ubicado a 20 minutos de Huichapa-, informó que se tiene conocimiento que hacia el año 650 d.C., en el amanecer del 3 de agosto, el Sol apareció eclipsado.
“Esto conmocionó no solo a los habitantes de Teotihuacan, que era la gran urbe de ese tiempo, sino también a los residentes de Pañhú, pues por la latitud también debió observarse en este lugar.
“Para estas antiguas sociedades, el eclipse debió representar una catástrofe, y realizaban sacrificios con el propósito de ‘mantener vivo’ al astro, pues para ellos el sol negro o del inframundo se había impuesto al sol dador de vida. Ese evento generó un abandono paulatino en la zona de Teotihuacan, y aquí (en Pañhú) también tuvo sus implicaciones”, explicó el investigador.
Este fenómeno, dijo López Aguilar, fue tomado como el presagio del fin de un ciclo, y en Pañhú se procedió a desacralizar la pirámide principal -al norte, sobre el borde de la mesa donde se ubica el sitio- realizando una gran excavación para extraer las ofrendas del dios tutelar, muy probablemente el Dios del Fuego Viejo, también conocido como Huehuetéotl, Xiuhtecuhtli u Otontecuhtli, éste último como le conocen los otomíes.
“Después arrasaron el templo que se hallaba en la parte superior de la pirámide y los escombros arrojados al interior. A partir de ese momento comenzaron a realizarse sacrificios humanos, a manera de ofrendas de renovación, ya que durante las excavaciones sobre el suelo de esta estructura localizamos restos muy fragmentados de cráneos, así como púas de maguey que posiblemente usaron los sacerdotes para autosacrificio”, abundó el arqueólogo.
Fernando López Aguilar indicó que además dicho piso estucado se encontró quemado, evidencia de que la pirámide principal fue desacralizada. “Posiblemente sobre este piso -que se mantuvo tras derrumbar el templo que había en la cima- se efectuaban ritos de renovación que implicaban la quema de materiales, aunque también pudo usarse para otro tipo de rituales antes de la destrucción del edificio”.
La pirámide que fue desacralizada y debió funcionar entre 400 y 650 d.C., tiene una arquitectura especial que en ciertos elementos puede recordar, por ejemplo, al llamado “talud escapulario” de Monte Albán, en Oaxaca. También presenta paneles con remetimientos vinculados con el glifo E, que simboliza al número 3 y al fuego.
El templo que fue tirado debió estar delimitado “por anchos muros de adobe que al exterior mostraban un pequeño talud, existían en el interior dos salas separadas por un muro en dirección este-oeste, y con pórticos hacia los lados norte y sur con un vano separado por dos columnas”, detalló Fernando López.
Sobre lo que quedó de dicha edificación del 400-650 d.C., se levantó otra de estilo muy distinto, acorde con la arquitectura del denominado periodo Epiclásico (650-900 d.C.) para la región de Huichapan, donde se distribuyen otros asentamientos de la Tradición Xajay, entre ellos Pañhú, caracterizados por hallarse encima de mesetas y mantener extensas redes de vinculación económica, como lo confirma el hallazgo de turquesa proveniente de Nuevo México, jadeíta del Valle de Motagua (Guatemala) y conchas procedentes del Golfo.
Además esta área, de acuerdo con el arqueólogo, también fue el escenario de la creación de uno de los mitos más importantes de Mesoamérica, la del Cerro Coatepec o de la Serpiente, donde el dios Huitzilopochtli venció a sus hermanos, los Centzohuiznahua y Coyolxauhqui.
“En el territorio que va del Cerro del Águila, próximo a Pañhú, al Cerro del Astillero (hacia el sureste, e identificado como el mítico Coatepec), se desarrolló este conflicto que en tiempos prehispánicos daría a este región el nombre de ´Teotlalpan’, ‘La tierra de los dioses’, y que hoy es el área del Mezquital.”
“Hacia el año 900-950 d.C., Pañhú y otros sitios de la Tradición Xajay se abandonan y a la región arriban grupos provenientes del norte, de lugares como Zacatecas, Nayarit… hablantes de náhuatl”.
El equipo del Proyecto Arqueológico Pañhú infiere que la visión de que el otomí fue un grupo que poco aportó a la cultura mesoamericana “solamente pudo ser dada por la cultura dominante: la mexica, aunque los pueblos hablantes de otomí que habitaron aquí, probablemente desde el año 400 d.C., ya tenían una identificación con estos lugares sagrados (los cerros del Águila y el Coatepec, entre otros) y ocultaron sus prácticas y saberes”.
Ejemplo de lo anterior es la lengua otomí conocida como Boxaxni, que si bien se usa para asignar un lugar donde abunda la planta conocida como Uña de gato, para ellos tiene la acepción de “Lengua sagrada”. En esta habla, las palabras tienen un significado común, y otro oculto.
En la Zona Arqueológica de Pañhú además de la pirámide principal o Edificio del Sol poniente, el visitante también podrá apreciar el Tecpan o Edificio del Sol Naciente, y una estructura con altar, que precede a la plaza central. Todos fueron restaurados con materiales propios de la región y protegidos con adobe y mucílago de nopal, que actúan como capa de sacrificio (recubrimiento) para no dañar los elementos originales.
Después de los trabajos arqueológicos efectuados en los años 80, cuando se hizo una exploración preliminar de las estructuras de Pañhú, por parte del Proyecto Valle del Mezquital del la ENAH, y tras un lustro de labores ininterrumpidas (2007-2012), esta zona arqueológica se alista para su apertura. El sitio tendrá una sala interpretativa que funcionará con un aerogenerador y una celda solar, fuentes de energía autosustentable.
Próximamente también se dispondrá la señalización y las cédulas informativas. La aportación principal para el Proyecto Pañhú ha procedido en los últimos años de los recursos del Fondo Nacional Arqueológico; en materia de investigación, entre 2011 y 2012, se destinaron alrededor de dos millones y medio de pesos.

Fuente: http://www.inah.gob.mx/index.php/boletines/14-hallazgos/6187-hallan-huella-de-rito-prehispanico-por-eclipse

jueves, 1 de noviembre de 2012

Los humanos seguimos evolucionando


Una de la preguntas que todos nos hemos hecho alguna vez es si la evolución sigue operando sobre nosotros como especie. Hay quien sospecha que los avances tecnológicos están acabando con el proceso de selección natural.
Un ejemplo que lo explique: si en la edad de las cavernas nacías con una fuerte miopía, era bastante probable que no consiguieras huir a tiempo de los depredadores, por lo que tus genes tenían poca probabilidad de transferirse a una nueva generación. Hoy en día, las lentes y la ausencia de depredadores hacen mucho más probable que tus genes se perpetúen, alterando el funcionamiento de la selección natural.
¿Pero entonces se ha detenido la evolución o no?
En un estudio reciente, en el que se investigó un asentamiento humano ubicado en una pequeña isla canadiense llamada île aux Coudres, científicos de la Universidad de Quebec han intentado dar respuesta a esta pregunta analizando a una población con unas características ralmente interesantes: desciende de 30 familias que se asentaron en la isla entre 1720 y 1773 y prácticamente no se han mezclado con el exterior, de ahí que todos sus datos históricos desde los años 1799 hasta 1940 permanecen recogidos con exactitud en los registros de la iglesia local. Todo está allí, incluyendo bodas, nacimientos y muertes. Los científicos han podido así crear extensos árboles genealógicos de las familias allí establecidas.
Además, la ausencia de métodos de control hizo que las agrupaciones en esta isla terminaran siendo muy grandes, y al no verse afectada la fertilidad por influencias externas, cada pareja tenía una gran probabilidad de alcanzar su punto álgido. ¡Todo un sueño para los estudiosos de la evolución!
Examinando todo ese material los investigadores han llegado a la conclusión de que, efectivamente, la evolución sigue su curso, publicando los resultados en Proceedings of the National Academy of Science. A la luz de los datos, los investigadores contemplan que a lo largo del plazo temporal estudiado, la edad a la que las mujeres tenían su primer se había reducido de los 26 a los 22 años. Los científicos afirman que la razón podría responder a los cambios genéticos causados por la selección natural.
La selección natural prioriza una edad temprana para la primera reproducción. Esta edad puede ser heredada y está genéticamente relacionada con el estado físico y el incremento de la familia como una forma de asegurar el legado. Además puede predecir un cambio en la evolución ya que la propensión a tener hijos a una menor edad es resultado de las características genéticas heredadas.
Hay que reseñar que los investigadores no buscaron los genes que habían podido cambiar a lo largo del tiempo. En lugar de eso, se limitaron a sugerir posibles razones para el cambio observado, entre la cuales citan diferencias en la fertilidad o en la edad en que una mujer alcanzaba la pubertad, o incluso rasgos de personalidad heredables que podrían provocar una procreación más temprana.
Estos factores genéticos podrían estar variando en respuesta a la selección natural y actuando sobre un número cada vez mayor de niños. No es demasiado aventurado afirmar que este supuesto cambio evolutivo esté probablemente relacionado con la caída en los índices de mortalidad y la mejora en la higiene y medicación, lo cual ha mejorado los índices de supervivencia infantil.
Los científicos son conscientes de que llevar esta investigación a las poblaciones modernas es increíblemente difícil, pero el hecho de que esta población concreta esté tan interrelacionada  sin influencias exteriores ha resultado de gran ayuda a la hora de relacionar los factores genéticos y los cambios en la edad en que las mujeres se reproducían por primera vez.

Fuente: http://es.noticias.yahoo.com/blogs/cuaderno-de-ciencias/los-humanos-seguimos-evolucionando-160520530.html

martes, 23 de octubre de 2012

Museo de Penn revela métodos de restaurar momias

 

 La foto muestra una inscripción jeroglífica sobre una pieza de madera que compone parte del ataúd de un egipcio llamado Ahanakht, de alrededor del año 2000 aC en el Museo Penn en Philadelphia.

FILADELFIA.- El Museo Penn está desenvolviendo el misterio detrás de la restauración de momias, ofreciéndole al público una muestra inusual de los esfuerzos de investigadores por preservar reliquias del antiguo Egipto.
Momias de humanos y animales, así como un ataúd con complicados grabados, son algunos de los artículos sometidos a tratamiento y reparación en el recién instalado Laboratorio de Artefactos de la institución en Filadelfia.
Albergada en una galería especial, el área de trabajo con pared de vidrio les permite a los visitantes compartir “la emoción de descubrir”, dijo el director del museo, Julian Siggers.
“Muestra el trabajo que se hace tras bambalinas en estas galerías”, añadió.
Los visitantes pueden ver a miembros del personal usar microscopios, brochas y otras herramientas para inspeccionar, estudiar y preservar objetos que incluyen la momia de una niña de 5 años, varias cabezas humanas, un sarcófago colorido pero dañado y la pintura de una pared de un mausoleo.
Pantallas planas exhiben imágenes ampliadas de las reliquias mientras éstas son examinadas. Los curadores también apartarán tiempo dos veces al día para responder preguntas del público.
El museo de arqueología y antropología ha identificado 30 objetos a ser próximamente restaurados de su colección egipcia de 42,000 piezas. Muchos de los artículos en el laboratorio no se han exhibido antes debido a su pobre condición, dijo la curadora Molly Gleeson.
Entre los primeros proyectos de Gleeson está preservar las momias de un gato, un halcón y un ibis. Describió los envoltorios de hilo del halcón como deshilachados y pulverulentos, y apuntó que su precaria cabeza adjunta debía ser estabilizada antes de que la momia pueda exhibirse.
También se estudian tablas de madera inscritas con jeroglíficos que comprenden el ataúd de un egipcio llamado Ahanakht, de alrededor del año 2000 a.C. Los esfuerzos de restauración llevaron a los investigadores a descubrir inscripciones ocultas en las grietas, dijo David Silverman, curador en jefe de la sección egipcia del museo.
La curadora principal Lynn Grant dijo que los miembros de su equipo experimentan continuamente una sensación de asombro mientras trabajan con artefactos históricos.
“Es un placer, con este nuevo espacio, poder compartir eso con nuestros visitantes y darle a la gente una idea de lo que ocurre entre bambalinas”, dijo Grant.

Fuente: http://www.elnuevoherald.com/2012/10/22/1327906/museo-de-penn-revela-metodos-de.html