sábado, 15 de septiembre de 2012

El homo antecessor practicaba canibalismo con los niños de otros grupos



A principios de los años 90 la comunidad científica se vio sorprendida por el descubrimiento de unos interesantes fósiles en los yacimientos de Atapuerca, en Burgos. Aquellos primeros huesos encontrados en el nivel TD6 de las excavaciones de la Gran Dolina pertenecían a una nueva especie de homínido que venía a ampliar la filogenia humana conocida hasta el momento.
Mandíbula prominente, cuerpo fornido y un aspecto físico razonablemente similar al ser humano actual eran algunas de las características de esta nueva especie a la que se denominó Homo antecessor y que vivió en las colinas de Atapuerca hace aproximadamente unos 800.000 años.
El hallazgo fue portada de todas las revistas científicas y entre los científicos responsables de aquel descubrimiento en la Gran Dolina se encontraban nombres como Juan Luis Arsuaga, Eudald Carbonell, Bermudez de Castro…
A estos fósiles le siguieron más y más descubrimientos que convirtieron Atapuerca en uno de los yacimientos más importantes del planeta. Entre sus sedimentos se han extraído fósiles de hasta un millón de años de antigüedad completando el conjunto más importante de restos humanos de Europa.
La gran cantidad y calidad de restos encontrados han permitido conocer algunas de las características de aquellos primeros europeos, sus tradiciones y la sociedad en la que se estructuraban.
Una de los comportamientos que más han impactado a los medios de comunicación era el canibalismo que estos homínidos practicaban. Este dato es conocido desde hace ya algunos años y se extrae de numerosos fósiles humanos encontrados en los que, las marcas producidas por los golpes y cortes con sílex de los huesos, indican que fueron cortados del mismo modo que se hacía con otros animales de los que se alimentaban. Los paleontólogos encontraron que las marcas de cortes y fracturas en restos humanos eran idénticas que las encontradas en otras piezas de caza.
Pero aún más ha sorprendido el artículo que hace unos días se ha publicado en el Journal of Human Evolution y en el que confirma que el homo antecessor también practicaba el canibalismo con especímenes jóvenes e incluso niños de los grupos rivales.
Para analizar las nuevas noticias nos ponemos en contacto con José Cervera, uno de los investigadores presentes en el histórico descubrimiento de Atapuerca y responsable de la sección Retiario de Televisión Española.
Lo primero que el profesor Cervera nos recuerda es que debemos dejar a un lado las consideraciones morales y religiosas modernas que tenemos en nuestros días. El homo antecessor no tenía estas ataduras éticas y en el Pleistoceno su mayor afán era la supervivencia, tanto de su especie como la de su grupo social.
Por ello eran frecuentes los encontronazos entre tribus y grupos, tanto para defender tu territorio como para ampliarlo. En estos enfrentamientos, los miembros más jóvenes e indefensos del grupo adversario eran presa común y víctimas propicias en los asaltos.
La diferenciación del tratamiento de los huesos queda también clara en los diferentes yacimientos de Atapuerca. En la conocida Sima de los Huesos se ha encontrado la mayor colección de restos humanos de la Historia y el primer indicio de enterramiento y preparación para la muerte encontrado hasta el momento.
Más allá, en los restos encontrados en la Gran Dolina, encontramos algo distinto: los huesos de homínidos fueron tratados de manera diferente y presentan las mismas agresiones, cortes y fracturas que las que se realizaban en otras piezas de caza, lo que indica que el homo antecessor era cuidadoso y protector con los miembros de su propio grupo, pero no tenía problemas en atacar, cazar y comerse a los integrantes de tribus enemigas, niños y jóvenes incluidos.
Evidentemente, la paleontología se enfrenta a la difícil tarea de extraer comportamientos y tradiciones sociales de los restos fósiles encontrados en los yacimientos. No obstante, los antropólogos, en su labor de comprender las primeras sociedades de homínidos, cuentan con una ayuda extra analizando las conductas de otros primates.
Durante más de 40 años, la célebre naturalista británica Jane Goodall se ha dedicado en cuerpo y alma al estudio de los primates en África. En todo este tiempo, Goodall ha descubierto conductas y prácticas fascinantes que han ampliado el conocimiento no sólo de nuestros primos los monos sino también de nosotros mismos.
Sin embargo en 1994, la primatóloga asistió a un hecho que la dejó profundamente impactada. Uno de los chimpancés objeto de estudio y al que llamaban "Pasión" atacó y cazó a otro chimpancé recién nacido y, al igual que si fuera cualquier otra pieza de caza, se lo comió y alimentó a su familia con él.
Desde entonces, estos ataques de chimpancés a especímenes jóvenes de grupos ajenos, acompañados de comportamientos caníbales, se han observado en multitud de ocasiones y no son obstáculo para que sean protectores, cuidadosos y muy cariñosos con los miembros de su propio grupo.
En el estudio sobre el canibalismo en Atapuerca publicado en estos días, la conducta de los chimpancés ha ayudado a comprender mejor los restos encontrados. La investigadora principal del artículo, Palmira Saladié, explica que estas conductas caníbales en primates les ha servido como analogía para proponer que los homínidos del TD6 en la Gran dolina, también atacaban a miembros de otros grupos para defender el acceso a los recursos dentro de sus propios territorios o para ampliar estos espacios en detrimento de los grupos vecinos.

Fuente: http://es.noticias.yahoo.com/blogs/cuaderno-de-ciencias/el-homo-antecessor-practicaba-canibalismo-con-los-ni%C3%B1os-155138904.html

viernes, 31 de agosto de 2012

Hallan en México restos de animales de última Era de Hielo al excavar drenaje

Unos huesos de mamut hallados al excavar una planta de drenaje de aguas residuales en México

Cientos de huesos animales como gliptodontes, mastodontes y mamuts que vivieron en la última glaciación -hace unos 12.000 años- fueron descubiertos en México al excavar para una planta de drenaje de aguas residuales, informó este jueves el Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Los restos fueron hallados en Atotonilco de Tula, un paraje del estado de Hidalgo vecino a la capital mexicana, junto con herramientas que sugieren la presencia de humanos, indicó ese instituto.
Los restos "corresponden a costillas, vértebras, cráneos, maxilares, defensas (colmillos), cuernos y caparazones, de especies tales como gliptodonte, mastodonte, mamut, camello, equino, venado, posiblemente bisonte y otras aún sin identificar".
El hallazgo se produjo cuando se realizaban tareas a unos 20 metros de profundidad para abrir un canal de una planta de tratamiento de aguas negras.
Alertados por los trabajadores, un grupo de arqueólogos trabajó durante cinco meses en la recolección de los restos.
Se trata del hallazgo "más numeroso y variado de restos de megafauna extinta encontrados juntos" en la cuenca del centro de México, destacó la arqueóloga Alicia Bonfil Olivera, al dar a conocer el descubrimiento.
Junto a los restos animales hay algunos -entre ellos un diente- que podrían corresponder a seres humanos. "No es extraño porque se conoce que el hombre ya habitaba la región central de México en esa época, sin embargo, tendrá que ser un antropólogo físico quien lo confirme", añadió.
Entre los restos se encontraron varios correspondientes a un mamut. La arqueóloga explicó que tanto las defensas como el cráneo se encontraron en dirección al ojo de agua, señal de que el animal bajó a tomar liquido y quedó atrapado en el fango.
Cientos de huesos animales como gliptodontes, mastodontes y mamuts que vivieron en la última glaciación -hace unos 12.000 años- fueron descubiertos en México al excavar para una planta de drenaje de aguas residuales, informó este jueves el Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Fuente: http://es-us.noticias.yahoo.com/hallan-m%C3%A9xico-restos-animales-hielo-excavar-drenaje-145252240.html

lunes, 20 de agosto de 2012

Conferencia On-Line "Arqueología y Desarrollo"



Objetivo de la Conferencia:
  • Proporcionar información al público objetivo sobre los métodos de registro y rescate de los Sitios Arqueológicos Patrimoniales y asegurar de esta manera todos los datos que permitan aseverar su existencia y actual situación.
  • Dar a conocer al público objetivo sobre la importancia de la Gestión del Patrimonio Arqueológico, para su adecuada conservación y divulgación.
  • Establecer y proporcionar información al público meta sobre la importancia que tiene el Arqueoturismo o Turismo Arqueológico como parte de un mecanismo para el desarrollo económico de las diferentes comunidades.
Mayores informes e inscripciones:

viernes, 10 de agosto de 2012

Descubrimiento de nuevos fósiles conforta diversidad de género Homo


Unos nuevos fósiles hallados en Kenia dan la prueba de la diversidad de los primeros representantes del género Homo, al que pertenece el hombre moderno, según un estudio publicado este miércoles por la revista científica británica Nature.
Las nuevas piezas del rompecabezas -una cara, un maxilar inferior completo y una parte de un segundo maxilar inferior- fueron descubiertos entre 2007 y 2009 al este del lago Turkana por el proyecto de investigación Koobi Fora (KFRP), dirigido por Meave y Louise Leakey.
Estos nuevos fósiles confirman, según los autores del estudio, la existencia en la misma época, hace unos dos millones de años, de dos especies distintas de Homo erectus, Homo habilis y Homo rudolfensis.
"Está claro ahora que dos especies de Homo vivieron al mismo tiempo que Homo erectus", declaró Fred Spoor, del Instituto Max Planck de Antropología Evolucionista de Leipzig (Alemania) que dirigió los análisis científicos. "La evolución humana no es manifiestamente la línea recta" que se pudo trazar en el pasado, comentó en una teleconferencia.
El debate sobre la diversidad de los primeros representantes del género Homo comenzó tras el hallazgo, en 1972 por el KFRP en el sitio de Koobi Fora, en Kenia, de un cráneo conocido como 'KNM-ER 1470'. Este cráneo fue originalmente fechado en hace 2,8 millones de años, pero luego se dató en hace 1,9 millones de años.
Desde hace cuatro décadas, su taxonomía sigue siendo una controversia: su morfología es inhabitual, pero le falta la maxilar inferior y los dientes, lo que hace que las comparaciones sean difíciles y su descubrimiento permaneció aislado.
Primero fue clasificado en los Homo Habilis, especie de la que Louis Leakey, suegro de Meave Leakey, es el co-descubridor, luego atribuido al género Australopithecus y finalmente fue el primero de una nueva especie denominada Homo Rudolfensis (por el lago Rodolfo, antiguo nombre del lago Turkana).
Los tres fósiles descubiertos en un radio de una decena de kilómetros alrededor de el lugar en donde se halló el KNM-ER 1470, cuyo origen se data en entre 1,78 millones y 1,95 millones de años, permiten completar el mapa.
"Estos últimos 40 años, buscamos activamente en la vasta extensión de sedimentos alrededor del lago Turkana fósiles que confirmen las características únicas de la cara de KNM-ER 1470 y nos muestren cómo eran sus dientes y su maxilar inferior", explicó Meave Leakey. "Tenemos finalmente respuestas", agregó.
"Los nuevos fósiles van a contribuir ampliamente a esclarecer la manera en que nuestra rama de la evolución humana apareció y prosperó hace casi dos millones de años", estimó Fred Spoor.
Los expertos estiman que estos resultados muestran bien la complejidad de la evolución humana, pero son prudentes sobre la manera en que deben ser interpretados.
En un comentario publicado en Nature, Bernard Wood, de la Universidad George Washington (Washington, Estados Unidos) invita a continuar los análisis.
Todas las especias del género Homo están extintas salvo la de Homo Sapiens.
Una reconstrucción fotográfica distribuida este miércoles de un cráneo 'KNM-ER 1470', descubierto en 1972, combinado con la nueva mandíbula inferior 'KNM-ER 60000', que se cree que pertenecen a la misma especie.

Fuente: http://es-us.noticias.yahoo.com/descubrimiento-f%C3%B3siles-conforta-diversidad-g%C3%A9nero-homo-185814127.html

lunes, 30 de julio de 2012

El Homo heidelbergensis tenía una capacidad de habla similar a la de un niño de 10 años

El hombre de la Sima de los Huesos, el Homo heidelbergensis, estaba lo suficientemente evolucionado como para hablar, aunque su capacidad aún estaba un paso por detrás de la del hombre moderno. Se trata de la evidencia más antigua de la comunicación humana, como explica a DiCYT Ignacio Martínez, investigador y coordinador del Área de Evolución Humana del Centro de Evolución y Comportamiento Humanos UCM-ISCIII (Universidad Complutense de Madrid-Instituto de Salud Carlos III), quien ha impartido la última conferencia del ciclo del Museo de la Evolución Humana (MEH), en España, que conmemora los 20 años del descubrimiento de Miguelón. 
El equipo de Ignacio Martínez trabaja desde finales de los 90 en esta línea de investigación, a través de dos aproximaciones diferentes. “El problema de estudiar el lenguaje es que no tenemos una máquina del tiempo que nos permita saber si hablaban, por lo que estudiamos distintas líneas de evidencia. Si todas coinciden en un mismo punto, tenemos una certidumbre muy seria”, señala el investigador, quien destaca la riqueza y la calidad de los fósiles hallados en la Sima de los Huesos, lo que ha permitido abrir estas dos aproximaciones al problema. 
La primera, detalla, trata “de reconstruir la anatomía de las vías aéreas superiores, con lo que hablamos, la garganta y la boca”. “Las personas tenemos una anatomía especial que nos permite producir los sonidos del lenguaje. Por ejemplo, los chimpancés no pueden hacer los sonidos de las consonantes y esto tiene una explicación anatómica. Con los fósiles que disponemos, un hueso hioides (el que está en la base de la lengua) y las vértebras del cráneo 5 que nos permiten saber cómo era su cuello, evidenciamos que la gente de la Sima de los Huesos es diferente a un chimpancé y en lo que se diferencia de éstos se parece mucho a los humanos, aunque todavía no es exactamente igual”, subraya. 
Así, a nivel fisiológico, el Homo heidelbergensis “tendría la capacidad de un niño de 10 años, por lo que podría hablar perfectamente”, asegura. Frente a esta aproximación “clásica”, puesto que estos estudios sobre la capacidad anatómica ya se han realizado con otros fósiles en otras partes del mundo, el equipo de investigación de Ignacio Martínez trabaja en una línea novedosa.
“Hemos desarrollado una metodología nueva para estudiar una aproximación al problema que no se le había ocurrido a nadie, a través de la audición”. A través de los huesecillos del oído medio (yunque, martillo y estribo) y también del propio hueso temporal (donde está alojado el oído), se puede hacer una reconstrucción y analizar su funcionamiento. “Es como hacer un audiograma. Con estos fósiles somos capaces de reconstruir con precisión cómo oían. Los humanos oímos de manera diferente a los chimpancés, también porque estamos especializados en el lenguaje. De igual manera que los chimpancés no pueden pronunciar las consonantes, una parte de ellas resuenan en unas frecuencias en las que los chimpancés no tienen sensibilidad y por ello capacidad de distinguirlas con facilidad. En cambio, a esa gama de frecuencias nuestro oído está adaptado y tiene mucha sensibilidad, y por eso distinguimos muy bien las consonantes. Al estudiar los fósiles de la Sima hemos visto cosas similares, su sensibilidad acústica es muy diferente a la de los chimpancés y se parece mucho a la de los humanos, pero todavía no es igual”, agrega el experto. 
En cuanto a los nuevos hallazgos realizados en la Sima de los Huesos durante esta campaña, Ignacio Martínez avanza que no les ayudarán a seguir en esta línea, ya que no pertenecen a la región que estudian. No obstante, han abierto nuevas vías de trabajo y prevén trasladar los estudios al oído interno, así como extender la nueva metodología desarrollada en torno a la audición a otros fósiles más antiguos hallados en otras partes del mundo.
Doctor en Biología por la Universidad Complutense de Madrid, Ignacio Martínez es miembro de las excavaciones e investigaciones de la Sierra de Atapuerca desde 1984 y forma parte del equipo que baja a la Sima de los Huesos desde hace más de 20 años Sus principales líneas de investigación se relacionan con la base del cráneo y el origen del lenguaje y la audición en la evolución humana. Es autor de numerosos artículos científicos en las más prestigiosas revistas del campo de la evolución humana (como Nature y Science), libros de ensayo y divulgación. (Fuente: Cristina G. Pedraz/DICYT)

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/4786/el_homo_heidelbergensis_tenia_una_capacidad_de_habla_similar_a_la_de_un_nino_de_10_anos/

viernes, 13 de julio de 2012

Descubren camino inca que conduce al santuario Machu Picchu

 Descubren camino inca paralelo al tradicional que conduce a Machu Picchu. Foto: DRC de Cusco.
Cusco, jul. 06 (ANDINA). Un camino inca de más de cuatro kilómetros, paralelo al tradicional que conduce a Machu Picchu, fue descubierto por un grupo de especialistas y técnicos de la Dirección Regional de Cultura (DRC) de Cusco, que realizaba trabajos de conservación, anunciaron hoy especialistas.
Oscar Montufar La Torre, arqueólogo residente del Camino Inca a Machu Picchu, señaló a la Agencia Andina que se trata de una vía empedrada de 1.70 metros de ancho, que se bifurca en el sector Chaquiccocha (kilómetro 24 del tradicional Camino Inca a Machu Picchu) y llega al conjunto arqueológico de K’antupata.
Se vuelve a unir al camino tradicional a la altura del kilómetro 33, entre los conjuntos arqueológicos de Inti Punku y Wiñayhuayna (de este último al santuario de  Machu Picchu hay 3.7 kilómetros de distancia).
A lo largo de la ruta hay muros de contención de hasta diez metros de altura, muros de retención, un túnel de diez metros con 28 escalinatas, estribos de un puente de cinco metros, drenajes, canales, escalinatas y miradores, detalló.
Destacó que el tramo descubierto, de cuatro kilómetros y 31 metros lineales, a más de 3,600 metros sobre el nivel del mar, mantiene intactas sus características originales en un 70 por ciento, aunque cubierto de musgo y varias especies de orquídeas y helechos.
El 30 por ciento restante fue dañado por deslizamientos de tierra y la espesa vegetación de la zona, indicó.
Para Montufar La Torre, el hallazgo evidencia la existencia de una gran red vial, que tuvo fines reales, administrativos y militares, “es por eso que se evidencian varios caminos en un mismo lugar”, acotó al precisar que este tramo está dentro del parque arqueológico de Machu Picchu.
“El hallazgo es muy importante porque se da después de 500 años; esto reafirma que las construcciones arquitectónicas de los incas fueron firmes y se mantuvieron. Es importante también para fortalecer el proyecto Qhapaq Ñan”, resaltó.
K’antupata es un complejo arqueológico descubierto en la década de los ochenta del siglo pasado, que registra pinturas rupestres, sectores urbanos y agrícolas, fuentes de agua, plazas hundidas, una plaza triangular y escalinatas.
El director del parque arqueológico de Machu Picchu, Fernando Astete Victoria, adelantó que solicitarán autorización al Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) para retirar la vegetación que cubre el referido camino y trasladar las especies endémicas. Este trabajo demoraría un año.
Luego de ello, dijo, se formulará un proyecto de investigación y, posteriormente, se procederá a la puesta en valor, que tardaría un año y medio.
“Es muy importante para el parque arqueológico poner en valor y mostrar este nuevo camino a la comunidad científica, con ello estamos demostrando que los incas fueron grandes constructores de redes viales”, finalizó Astete Victoria.

Fuente: http://www.andina.com.pe/Espanol/noticia-descubren-camino-inca-conduce-al-santuario-machu-picchu-419255.aspx

martes, 3 de julio de 2012

Hallan 40 sitios arqueológicos en la ruta del Takesi



Un equipo de investigadores bolivianos e italianos identificó 40 sitios arqueológicos en la ruta del Takesi, en los Yungas paceños, en una serie de investigaciones efectuadas desde 2001 a la fecha.
Los resultados de este trabajo, de más de diez años, forman parte de la muestra Chungumayu, patrimonio arqueológico al este del Illimani, que se exhibe en ArtEspacio CAF (Arce, 2915 ), y que estará abierta al público hasta el 28 de julio.
Ciudadelas, terrazas de cultivo y cementerios prehispánicos son algunas de las “joyas” arqueológicas que albergan estas rutas construidas durante el periodo precolonial. “A lo largo del Takesi se identificaron más de 40 sitios correspondientes a diferentes épocas y cultura, y que tuvieron diversas funciones”, detalla un informe del equipo. 
“Se hallaron rastros de la cultura tiwanakota, que es una de las más antiguas, pero también se encontraron edificaciones y piezas de señoríos aymaras y de los incas”, explicó la arqueóloga italiana Patrizia Di Cosimo, quien lideró las investigaciones. 
A la hora de entrar en detalle sobre los principales descubrimientos, Di Cosimo contó a Página Siete que “todos los sitios fueron registrados... en algunos, por ejemplo, encontramos piezas tiwanakotas, como cerámicas y utensilios”, agregó. 
En cuanto a los rastros aymaras, se trata de restos de construcciones de su etapa intermedia tardía, que se desarrolló desde el siglo X hasta la llegada de los incas. “Todavía tenemos que investigar cuáles son las características exactas”, dijo la experta.
También hallaron edificaciones típicas incaicas, cuyos pobladores, se cree, llegaron a la zona después del siglo XV. “Falta profundizar en estudios técnicos. Aún no hemos terminado la investigación”. El proyecto Takesi es una iniciativa apoyada y financiada por la Universidad de Bolonia y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia. 
Otros descubrimientos
En estos más de diez años de investigación, la italiana y su equipo también hallaron otras edificaciones en la zona de Markapata, del municipio de Irupana. “Tienen tres grandes murallas defensivas, plataformas y terrazas y se caracterizan por presentar estructuras rectangulares y circulares, además, de un canal que abastecía de agua al lugar”. 
Mientras que en las localidades de Quilambaya, Pasto Grande y los cementerios de Santiago de Taca -siempre a lo largo de la ruta del Takesi- encontraron terrazas de cultivo (de la época de los incas). “En estos sitios hay hermosas ciudadelas y tambos”, contó la investigadora. 
Los tambos son estructuras de piedra que se empleaban como lugares de descanso. “Hallamos dos tambos, uno era el que los incas denominaban Chuñavi y les servía para alojar a sus tropas. Son estructuras que tenían almacenes de comida y tejidos para las personas que pasaban por el sitio”.
Según la italiana, el equipo de investigadores pudo llevar adelante su trabajo gracias a la cooperación de los comunarios de la zona. 
“Ellos hallaron piezas arqueológicas, como kerus (vasijas) de estilo tiwanakota”, contó Di Cosimo, para quien aún queda un largo camino. “Se debe ejecutar un trabajo para la preservación de estos lugares. Gracias a su aislamiento gran parte de las estructuras se han conservado, aunque algunas se deterioraron por factores naturales”.
El arqueólogo Ronald Terán, ex director de Patrimonio, sostuvo que estos sitios son patrimonio del país. “El aporte de este tipo de expediciones es muy valioso. Es importante que coordinen un plan de trabajo con el Estado para preservar los sitios”.

Fuente: http://www.paginasiete.bo/2012-07-03/Cultura/NoticiaPrincipal/26cult030712.aspx